21/04/2011 ANTONIO PELIGRO
Viene hoy a nuestra memoria cuando en 1.983, siendo ya hermano mayor Manuel V. Quirós del Pino observamos el dilema de que el techo del Palio de Nuestra Señora había sido descantillado por roedores inoportunos; aquél que había estrenado el Domingo de Ramos de 1.942, bordado en oro y seda blanca de malla.
Nos multiplicamos recabando fondos, trabajando fuerte, para conseguir otro palio, culminando con un Festival Benéfico en septiembre de 1.985. El Miércoles Santo de 1986 se estrenó aquel palio, diseñado por fray Ricardo de Córdoba y bordado por Joaquín Ojeda, que causó admiración y fue hasta ayer el joyero que albergó a María Santísima de la Paz y Esperanza.



