06 octubre 2011

CUARTO MISTERIO Glorioso

En el cuarto misterio glorioso se contempla la asunción de Santa María al cielo .

"La Inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, concluida su vida terrena fue ascendida en cuerpo y espíritu a la gloria celestial" (Definición dogmática de Pío XII)

«La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos». Por eso, reza una oración de la Liturgia con belleza: «En el parto te conservaste Virgen, en tu tránsito no desamparaste al mundo, oh Madre de Dios. Te trasladaste a la vida porque eres Madre de la Vida, y con tu intercesión salvas de la muerte nuestras almas».

Esta preocupación por salvarnos ha sido constante por parte de la Virgen en los mensajes de Prado Nuevo; así, decía el 7 de enero de 1995: «...yo soy la puerta del Cielo; yo traje la luz al mundo y os daré la luz para vuestra salvación». Si invocamos a María con frecuencia y fervor, Ella será para nosotros la Puerta que nos introduzca en las moradas celestiales: «Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».

Visitas totales